jueves, 14 de septiembre de 2017

Swakopmund, un pedazo de Alemania en Namibia

Swakopmund es la capital de la región de Erongo. Pese a tener menos de 50.000 habitantes, es la cuarta ciudad mas poblada de Namibia. A su alrededor parece haber sólo arena. Arena, un pequeño puerto y un mar de brumas espesas que invaden el territorio dándole vida al Dsierto del Namib, el mas antiguo del mundo.

Día 4 por la tarde:
Estábamos a solo 42 kilómetros de Walvis Bay, nuestro destino final del día con tiempo a favor, por lo que pudimos recorrer la ciudad de Swakopmund ojeando desde la camioneta casi todas sus calles anchas.
El relato viene de aquí 
Swakopmund es el destino vacacional preferido de los namibios, y durante los meses de verano es invadida por alemanes que buscan acortar el invierno de su país. Al momento de nuestra visita muy poca gente caminaba por sus calles, dando a uno la sensación de estar circulando por una suerte de ciudad fantasma en muy buen estado de conservación.
Muchas veces se ha dicho que Swakopmund es un lugar mas alemán que la propia Alemania, y puede que haya algo de verdad en esa frase. Por lo pronto la ciudad tiene una arquitectura típicamente colonial alemana, y hay muchos ejemplos de arquitectura bávara también. Las casas son prolijas y cuidadas. Los hoteles, tiendas y restaurantes, todos parecen tener nombres teutones, y la comida que ofrecen nos sacan de toda duda si es que aún quedaba alguna.

El nombre de Swakopmund deriva del alemán Boca del Swako, en referencia al río que desemboca en el mar. Los Nama llamaban a este lugar Tsoakhaub, que significa algo así como Abertura de Excremento, esto por todas las cosas que arrastra el río en su camino hacia el Océano Atlántico.
Al igual que Windhoek, la ciudad de Swakopmund fue fundada por Curt Von François, un oficial de la Shutztruppe del ejército del Imperio Alemán, con amplia experiencia como expedicionario en África. A partir de 1892 convierte a Swakopmund en el puerto mas importante del Imperio Alemán en África, por lo que la ciudad fue creciendo a ritmo acelerado, mientras Von François, cartógrafo de profesión, iba dibujando los mapas de esta nueva colonia.
Cuando Alemania pierde la Primera Guerra Mundial, y lo que actualmente es Namibia, Swakopmund pasa a ser controlado por la Unión de África del Sur, y todas las actividades portuarias son mudadas al puerto de aguas profundas de Walvis Bay, que estaba bajo dominio de los ingleses.
Estacionamos la camioneta en la puerta del Woermannhaus, uno de los edificios coloniales mas representativos de Swakopmund. Fue erigido en 1905 por orden de Adolph Woermann, un marino mercante de Hamburgo, como sede de su empresa marina (Woermann, Brock & Co).
Tiene un comedor para 60 comensales y entre sus huespedes tuvo al príncipe Alberto de Prusia.
Entre 1924 y 1972 fue utilizado por Sudáfrica como un albergue para la juventud. En 1976 fue declarado Monumento Nacional, por lo que recibió una importante puesta en valor.

Hoy funciona como sede gubernamental y se encuentra en gran estado de conservación. Si están con tiempo y ganas se puede subir a la "Torre de Damara" desde donde se obtienen buenas vistas de la ciudad y del gran desierto que la rodea. También funciona allí una galería de arte.
Desde allí caminamos hasta Die Kaserne, barracas construidas por la Eisenbahnbaukompagnie a cargo del Teniente Heinsius en 1905 para alojar a las tropas alemanas que se enfrentarían a los Herrero. Las vías de tren llegaban hasta el interior del edificio.
Entre 1924 y 1975 funcionó allí un colegio alemán. Hoy es un hostel.
El lazareto Prinzessin Ruprecht Heim es de 1902 y fue construido como hospital para las tropas alemanas estacionadas en Swakopmund.
Hoy funciona como uno de los tantos hoteles que tiene esta ciudad portuaria.
Nos subimos nuevamente a la camioneta para llegar a otros sitios de interés cerca de la bonita costanera de Swakopmund. Se nota que uno la puede pasar bien aquí durante los meses de verano.
El faro de Swakopmund es uno de los ocho que pueden encontrarse en Namibia, y uno de los tres que siguen bajo control gubernamental. Está en el mismo lugar desde 1903. Hubo uno anterior de 1902, pero las bravas aguas del Océano Atlántico se ocuparon de derribarlo. El faro alertaba con su luz a los navegantes de la proximidad de la costa desde su torre de 35 metros de alto. Si no fuera por el faro sólo se vería arena y mas arena. Hoy funciona, pero sólo como punto de referencia para los barcos que buscan el puerto de aguas profundas de Walvis Bay.

El faro es muy querido y es una de las postales típicas de Namibia, al menos de su parte costera.
En el edificio que rodea al faro funciona un restaurante y una galería de arte.

Al frente del faro se encuentra el Kaiserliches Bezirkgericht, edificio construido entre 1901 y 1905.
Desde la finalización de la Primera Guerra Mundial fue utilizado como residencia de verano del gobernador. Hoy es sede del Palacio de Justicia de Swakopmund.
Frente al actual Palacio de Justicia y muy cerca del faro podemos encontrar este memorial de guerra que recuerda a las víctimas de dos guerras en territorio de la actual Namibia. Este aquí es uno de los sectores mas bonitos, turísticos y cuidados de Swakopmund.
Dando vueltas también nos topamos con la iglesia Luterana de estilo Neo Barroco, concluída en 1911. Es uno de los edificios mas queridos de Swakopmund, y Monumento Nacional desde 1978.
El sol aquí baja de golpe, por lo que ya era hora de continuar nuestro camino hacia la ciudad portuaria de Walvis Bay, en donde nos encontraríamos con nuestros amigos.
Sabíamos de todos modos que al día siguiente volveríamos a pasar por aquí en nuestro camino a Cape Cross, pero eso ya es otra historia.